Lake Tahoe se encuentra a unos 1.900 m (6.225 pies) en la Sierra Nevada, a caballo de la frontera estatal. Mide unos 35 km (22 millas) de largo, alcanza los 500 m (1.645 pies) de profundidad y es famoso por la claridad y el color de sus aguas. Una carretera de unos 115 km (72 millas) rodea la orilla y pasa por parques estatales, pequeños pueblos de playa y, en el extremo sur, los hoteles-casino de Stateline, Nevada.
El lago tiene dos temporadas bien distintas. De junio a septiembre es un destino de playas, salidas en barco, kayak y senderismo; de diciembre a abril abren más de una docena de estaciones de esquí en las montañas circundantes. Está a entre tres horas y media y cuatro en coche de San Francisco y combina de forma natural con Yosemite cuando Tioga Pass está abierto.
Lo imprescindible
- La vista sobre Emerald Bay y Fannette Island
- Un crucero por el lago al atardecer
- Aguas turquesa y bloques de granito en Sand Harbor
- Subir en la Heavenly Gondola sobre la orilla sur
- Esquiar con vistas al lago en invierno
- Kayak o paddle surf sobre un agua transparente como el cristal
Organiza tu visita a Lake Tahoe
Dos días bastan para dar la vuelta al lago en coche, visitar Emerald Bay y salir al agua; añade un día para una caminata más larga o una segunda playa. Los esquiadores suelen quedarse tres noches o más. La orilla sur tiene la mayoría de los hoteles y la vida nocturna; las orillas norte y oeste son más tranquilas y boscosas.



